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| El cielo está herido por causa del hombre y su egoísmo y dijo mi Dios el que tenga ojos que mire lo que ha de venir, la furia gloriosa y santa a
desencadenado el cuarto ángel con la cuarta plaga; Y encontrarse este ángel
recorriendo el mundo y de repente fue llamado por Cristo y por mi Padre para que
llegara hasta el sol y regase la copa con la cuarta plaga, y le entregó el
poder de brillar con mucha más intensidad y así lo hizo y su calor se expandió
mucho más y sus rayos se convirtieron en flamas de fuego, que entraron por las
llagas de los cielos.
El hombre nuevamente culpable de esta plaga ya que con su distorsión y su
guerra ocasiono que los cielos se contaminaran de químicos nucleares durante la
guerra que libraron las naciones de todo el mundo y fue esta la causa de la
lluvia ácida, la que destruyo el cielo y ahora deja penetrar la flama del sol
ardiente que se incrusta entre la piel de los hombres y les ha de provocar
grandes quemaduras que sus pieles se arrancaran en medio de la agonía y la
hambruna pedante provoco también cáncer y fue razón para que miles de gentes
sufrieran de esta enfermedad y fueran muriendo en el recorrer de los días.
Y fue tan grande el calor que los océanos empezaron a hervir y nada podía
transportarse por allí porque su calor no lo dejaría así como en los cielos y
en las calles de todo el mundo, de igual manera toda la vegetación de la tierra
fue absorbida por el calor y se quemo y murió todo lo verde en la tierra su
color se convirtió en ceniza luego de que se alzara grandes llamaradas entre
los bosques terminando también con la vida de los animales que moraban allí,
así dejara el mundo los ingenios del hombre ignorante y maldicieron a mi Padre
celestial, juzgándolo por toda la desgracia que se había desencadenado en toda
la tierra; Y los grandes sembradíos de comida fueron también quemados y no
existió alimento alguno y comenzó la sequía mundial no existirá ni agua ni
pan sobre la tierra.
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