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| Aunque el sol brille el hombre se propondrá en verlo oscuro y cubierto con el elixir de la muerte que te espera ansiosa, camino a la santa ciudad de los hombres serán
convertidos en pastores de mi Dios, al mismo tiempo que desciende de los cielos
una luz gigantesca y se postra tras el manto del sol del gran lago del sur y
abrirá una puerta a un lugar que muchos encuentran y pocos los que entraran,
según su alma, según su corazón y su fe, porque los hombres que van a la
ciudad santa serán fieles seguidores de Dios y negaran su existencia y su
gloriosa luz a fin de prevalecer entre los campos de la bestia, de la misma
manera para comer tendrán que alabar a la bestia y a Satanás, sentirás que el
sol os domina, y la muerte vendrá por vosotros y los párpados que se gimen de
silencio y de inquietud tratan de vivir sin tener aun la fuerza que trataba en
el corazón del alma y vistes con linos blancos porque ellos son la pureza de
vuestra alma, seréis perseguido también por los penares si en tu hogar algo
tambalea se hundirán en el abismo y al caer al vacío hará que tu cabeza se
sienta a reventar, y vi por mi Padre un ángel sobre el sol y se ha de presentar
como una gran ventisca y murmurando al oído dijo "Que Dios os de valor y
os sostenga porque ahora es el gran fin y la duda y la fe serán nuestra salvación."
Caminaba por los campos marchitos, como habrá de que dar el que solo vino, el
que solo vivió y el que solo se volvía, el avaro tendrá un especial lugar en
las entrañas de los abismos porque todo su esfuerzo material no te dará la
felicidad y tampoco dejo que el hambriento tuviere la oportunidad de comer y el
sediento la oportunidad de beber, junto a él cayó el están hacia el piso y han
quedado hecho polvo y ahora que sus almas se encuentran como el viento, anda
corre y no te dejes alcanzar, porque el ángel viene y te ha de llevar al sitio
de donde vienes y al sitio a donde vas.
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