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| Cebado el manantial de vida que surca los sueños del hombre piadoso y mostrase en celo su fe por mi Señor y ha de venir el hijo de Dios y ha de encontrar la poca fe
en la tierra; sepultada como los alcázares que retumban su cruel figura de
espanto y llanto. En medio de cuálita pena hombres amantes a la divinidad de
Dios y dijesen de ser hijos del prosato romano, hunden sus almas en los abismos
y sus corazones en los pantanos de fresco estiércol humano dormirán
eternamente por los pasillos desenfrenados de los que arde en Satanás y la vida
de sus manos habiendo germinado de reposo insatisfable habla de destruir en
vano.
Brillará el perjuicio y el odio un amor a lo de este mundo que no deja espacio
para creer en el amor del corazón, la desunión de los hogares dará las llaves
a Satanás para que una vez envestido destruya a su paso antes de ser destruido
por un ejercito celestial que os acompaña tras el oscurecer del día y el nacer
de la noche plena entra la borrasca y se atronará en los cruciales de los
cuellos de los que no creen en Dios y serán obligados a permanecer despiertos
viendo como mi Padre os entrega todo su amor y su gloria para que seáis amor y
no fracaso, porque mi Dios manda amar, amar la vida, amar el aire, el agua, la
comida, el abrigo que se ciñe a nuestra vida sin amar mucho lo de este mundo,
el que ame lo de este mundo será condenado por los siglos de los siglos a
llevar este peso en la espalda y recorrerán el mundo, rincón tras rincón como
un gavilán y caerán las gentes en medio del dolor de la muerte que rodeará
las casas y los hogares que posean un varón recién nacido, él será un símbolo
de Dios que traerá nueva vida para estos seres que no han vivido sus penares;
Regareis su sangre por toda la casa y sin dudar ni pensar habréis de haberlo
hecho para complacer al demonio que te espera con su mirada de comparación, a
veces de tinieblas, a veces de calor, "adiós dijo la nube que arrastro su
santo rostro dijo mi Señor Dios".
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