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| Y cayó a la tierra el cielo a pedazos dañando lo poco que quedaría de la humanidad aunque no todo, y cayó hacia la tierra un ave viejera de gran volumen y algo rara poseía dos cabezas, dos alas, y cuatro garras con las que quemó
gran parte de la vegetación del mundo entero, de igual manera surgió del mar
rojo una gran serpiente que arrojaba fuego de su boca quemando las embarcaciones
que estaban bandeando en el mar y que pertenecían a los ejércitos de la
bestia, de repente el cielo y el mar se unirán y serán uno solo y solo
quedarán algunos lugares donde los hombres se podrán ocultar dice Dios a los
hombres en los tiempos del juicio "Venid conmigo veréis vuestra vida y
sabrás porque fuiste enviado a los cielos y los infiernos." La plegaria de
su gloria fue dada a los hombres y estos la dejaron pasar como viento que se
arrastra sin olvidar y sin aún permanecer allí.
Amar a Dios y engrandecer su gloria como lo único que espiritual y físicamente
agitan nuestros corazones amor en la ley de mi Dios ama, y deja que vuestros
semejantes amen y enseña a los incrédulos a los arrogantes y a los fríamente
condenados por sí mismos.
Mi Padre os pide que conserves vuestra fe y vuestro amor. Los seguidores de la
bestia caminarán ciegos porque una vez sigan a las campanas de Satanás su
corazón se inmutarán y no volverá a amar y perderá todo regocijo glorioso de
mi Dios, sus desalentadoras palabras de inconformidad, de odio hacia Dios y
resentimiento hacia los hombres hijos del creador, ellos serán malditos por sus
propios medios y no busquéis a Dios más allá de tu alma porque te espera allí
mismo y se encuentra en nuestra vida.
Llegará el día llamado por mi Dios en el que tengas que descubrir vuestra alma
y pedir clemencia de vuestros pecados y Dios se ha cansado de entregar la luz de
vida a manos que la destruyen.
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