Se ha situado el origen de este movimiento en
dos fuentes muy distintas: de una parte, el impacto que causó en círculos
artísticos de París la escultura primitiva africana - y, en opinión de
muchos críticos" la ibérica", de otra , la influencia del pintor
francés Paul Cezanne y su tendencia a reducir los volúmenes
de los objetos reales a elementos esenciales como el cilindro, el cubo y la
esfera. Hay que añadir a estos antecedentes la reacción contra el
fauvismo, tendencia pictórica en la que el estallido del color era uno de
los aspectos más sobresalientes. Los creadores que iniciaron las
experimentaciones cubistas fueron Picasso y Braque. El primer cuadro
cubista, pintado por Pablo Ruiz Picasso en 1907, fue "Las señoritas de Avignon".
Las figuras femeninas representadas en este lienzo están singularmente
tratadas. Son formas planas, cuyas siluetas aparecen como fracturadas, y los
trazos que las delimitan son siempre rectilíneos y angulares. Al mismo
tiempo se acomete el intento de representar, al mismo tiempo, un rostro
humano de frente y de perfil. Simultáneamente a las investigaciones
desarrolladas por Picasso, Braque había realizado una serie de paisajes de
l'Estaque, caracterizados por la escasez de colorido y un volumen facetado,
a base de
planos inclinados, que se presentaron en París en la exposición que
dio origen al nombre de cubismo. El estilo cubista reclamó una pintura
plana, bidimensional, opuesta a las técnicas tradicionales de la
perspectiva y el claroscuro. Rechazó, asimismo la antigua teoría,
mantenida y seguida durante siglos, de que el arte era una imitación de la
naturaleza. Quizás por esto, aunque inicialmente los pintores cubistas
tomaron como modelos los temas de la naturaleza y representaron rostros y
figuras humanas, pronto centraron su temática en naturalezas muertas. Éstas
eran composiciones formadas con objetos usuales, agrupados casi siempre
sobre una mesa, que carecían de profundidad, y en los que todos los
elementos ocupaban el primer plano, gracias a una descomposición en
facetas.
Desde los primeros años se estableció una estrecha relación entre Picasso
y Braque, que permitió pasar al cubismo de una fase previa de experimentación
a otra mas madura, entre los años 1910-1912. En los inicios de este
movimiento tuvo también gran importancia el marchante Daniel Kahnweiler,
cuya galería se convirtió en el centro de difusión del cubismo. Por otra
parte, la teoría acerca del movimiento cubista iba tomando forma en las
reuniones en el edificio Bateau-Lavoir, donde vivían Picasso, Juan Gris -
Sinónimo de José Victoriano González - y el escritor francés Max Jacob.
Asistentes asiduos a las reuniones del grupo eran también el francés Henri
Matisse y Diego Rivera, que sería uno de los principales pintores
muralistas mexicanos, así como los escritores franceses Jean Cocteau y
Guillaume Apollinaire. Fue precisamente ese último quien en mayor medida
contribuyó, con textos como el de Les Peintres cubistes, publicado en 1913,
a elaborar la estética sustentadora del movimiento
cubista.