La fase
del Cubismo sintético trajo consigo la reconsideración de algunos de los modos expresivos de la anterior. El color
volvió ahora a tener mayor protagonismo. Las superficies, aunque seguían
apareciendo siempre fragmentadas, eran más amplias y decorativas. La
novedad más singular fue, sin duda, el uso de materiales no pictóricos.
Esta técnica, conocida como collage, incorporó al lienzo elementos
cotidianos como cajetillas de cigarrillos, páginas de periódicos, trozos
de vidrio, telas y, en no pocas ocasiones, incluso arena. Con la utilización
de estos inusitados materiales en el lienzo, el cubismo, a la vez que
aprovechó las diferencias de textura y de naturaleza de sus componentes,
planteó, desde un ángulo original, la cuestión, siempre inquietante, de
qué era realidad y qué ilusión. En este estilo cubista Braque realizó
sus famosos papiers collés (Collages) y Picasso obras como el maravilloso
cuadro: "El jugador de cartas" o "Naturaleza muerta en
verde".